Descubriendo la intensidad sexual, electroestimulación sexual
Descubre el fascinante mundo de la electroestimulación sexual un mundo de intensidades de bajo voltaje totalmente desconocido o mal interpretado, muchas veces esto es debido a la falta de información.
La electroestimulación sexual o conocido como electrosex es una modalidad de estimulación desconocido para la mayoría de los usuarios, más bien por la falta de información o no profesionalización del sector.
La electroestimulación no es perjudicial de hecho numerosos sectores tanto como el de la medicina deportiva o la rehabilitación utilizan equipos de electroestimulación para excitar o mover un musculo de una forma específica, es el conocimiento más básico que se obtiene.
Mystim es un producto desarrollado en Alemania que por su diseño funcionalidad podemos aplicar un desarrollo en muchas aplicaciones pero nos centraremos en la aplicación en la sexualidad.
Estas formas de excitación por medio de intensidades de bajo voltaje se traducen en sensaciones mucho mas intensas que si las producimos por medio de la fricción, estos equipos son muy simples de utilizar y no son en absoluto peligrosas ni dan descargas de corriente. Están diseñados para aumentar el placer de una manera precisa y localizada.
La estimulación por fricción ofrece un campo de placer sujeto a la potencia del vibrador, en la electroestimulación ofrece una estimulación mayor más intensa y dentro de un campo que puede ser regulado en muchos más factores. Un ejemplo claro mediante un electroestimulador como Mistym y un anillo para el pene podemos ejercer una estimulación sin tener erección y lograr al usuario llegar al orgasmo y eyacular.
Dentro de la electroestimulación en la mujer ofrece numerosos tipo de estimulación directa o indirecta, podemos ejercitar la musculación vaginal de forma más precisa dedicar una serie de minutos para realizar ejercicios Kegel de una forma mucho mas localizada y eficaz.
Descubre el fascinante mundo de la electroestimulación sexual, tus experiencias sin límites.


